Prepara tu huerta para otoño


Se nos ha acabado el verano y, con él, también nos despedimos de los tomates, calabacines y pepinos. Pero cuando se trata de nuestra huerta no hay lugar para la desesperanza: el otoño puede ser el momento adecuado para mejorar nuestro espacio de cultivo. ¿Cómo? Recomponiendo la tierra o enriqueciéndola con productos como humus de lombriz, estiércol o compost. También podemos aprovechar la ocasión para estructurar de nuevo nuestros bancales que, tras un verano como este, habrán perdido altura y anchura debido a la erosión y el crecimiento de nuestras plantas.

Dicho todo esto, nos queda algo fundamental: ¡Tenemos que recoger las últimas verduras de verano! Muchas de las hortalizas y frutos que nos ha dado el buen tiempo van tocando a su fin y queremos contarte cómo realizar correctamente la última recolecta para aprovechar al máximo tu huerta.

El tomate, por ejemplo, es una de las plantas de estío que estarán llegando a su fin de ciclo: habrán perdido fuerza y los últimos frutos, seguramente, tendrán menos sabor, tamaño y color. Así que dejaremos madurar los últimos tomates verdes y retiraremos las plantas que utilizaremos para compostar. Eso sí, nos guardaremos algunas hojas de la planta para hacer después caldo contra la mariposa de la col. Un remedio casero que nos va a ser de lo más útil en los meses venideros.

El calabacín y el pepino también son dos plantas cuyo ciclo vital estará finalizando. El primero apenas dará frutos a estas alturas y sus hojas se estarán secando. Además, es una cucurbitácea propensa a coger enfermedades, así que llegados a esta época, lo más saludable para nuestra huerta es retirarlo. Lo mismo pasa con el segundo, veremos que el tallo y las hojas de los pepinos se nos estarán volviendo blancos. Conviene alejarlo de nuestra huerta, pues ya ha cumplido su función.

En lo que respecta a cultivos como el maíz, el pimiento o las berenjenas, tenemos que actuar de forma eficiente, pues estas son las últimas hortalizas del verano. Este es el mes del maíz, que se estará secando y engordando sus granos a buen ritmo: cuando tengamos la mazorca con la salud adecuada, podremos recolectarla y retirar la planta. Por su parte, el pimiento y la berenjena están en plena floración, así que podemos dejarlas engordar aprovechando las últimas tardes de calor que nos quedan. Conviene recordar, no obstante, que la berenjena hay que recogerla por el fruto -la parte morada, no la verde-. ¿Por qué? Porque los pinchos de la parte superior pueden causarnos heridas.

Qué plantar y cómo hacerlo

Pero no todo va a ser recoger y retirar hortalizas: en esta época también tenemos que plantar y semillar para que el ritmo de producción de nuestra huerta no decaiga.

En otoño, las protagonistas de nuestros bancales van a ser las plantas de hoja: espinacas, acelgas, rúcula, lechugas… En estas fechas tendremos la oportunidad de semillarlas aprovechando los últimos calores del verano. Tienen marcos de plantación pequeños (hasta 30cm), y soportan bien el cambio de temperaturas que pronto empezaremos a notar.

También podemos plantar coles de todo tipo. Recordemos que para hacer las coles, hay que dejar una distancia de 50-60cm entre cada planta. Son cultivos que podremos combinar perfectamente con lechugas y otras plantas de ciclo rápido como rabanitos y remolachas. Necesitan riegos frecuentes pero no encharque y, además, son resistentes al frío.

Y si nos vemos capacitados, podemos arriesgar con habas y guisantes de siembra directa, y así intentar acelerar su ciclo para tener dos cosechas: una en invierno y otra en primavera. Recordad que las habas y guisantes son leguminosas. Eso significa que nos vendrán genial para recuperar nitrógeno y tener una tierra nutritiva para nuestras plantas.

Con todo esto, tendremos la huerta preparada para soportar el otoño. También para poder autoabastecernos de hortalizas ecológicas cuando el tiempo cambie y el sol, cada vez, se nos escape más pronto. ¡Para todo lo demás, te dejamos este calendario que nos recuerda qué plantar y en qué época del año!